Es posible escuchar entre algunos autores que los comportamientos egoístas en sociedad también hacen posible un tipo de cooperación (el mercado es el ejemplo paradigmático). Yo también estoy de acuerdo. Sólo me gustaría comentar un ejemplo muy cotidiano que indica que incluso este tipo de comportamiento podría tener bases biológicas. Supongamos que voy caminando por la calle, mirando a mi alrededor atento pero no paranoico. Supongamos que otra persona viene en sentido contrario, chateando por el aparatito idiota sin prestar atención a lo que hay alrededor o, en algunos casos, conversando con otra persona muy concentradamente, tanto que sólo se preocupa de lo que dice sin prestar atención a lo que la rodea (supongamos que quien lo acompaña también lo hace, algo que seguro que nos ha pasado a todos alguna vez). En esta circunstancia es altamente probable que una de esas personas me choque o, en el mejor de los casos, no se hará a un lado para dejarme pasar. Sin embargo, puedo hacer algo para llamar sutilmente su atención sin interactuar con alguno de ellos. Supongamos que hago un ruido fuerte cuando esté cerca de ellos (toso, hablo súbitamente o arrastro el pie en el suelo). Aquí, al menos una de las 2 personas se impresionará y prestará atención al camino, con lo que hará algo para dejarme pasar (lo más probable, moverse a un lado si me empeño en seguir por mi dirección). Pero, ¿qué motiva a alguna de esas personas a dejar la actividad que estaba haciendo? Me atrevería decir que es un instinto de supervivencia. Si alguna persona capta un súbito ruido o fuerte o, en general, algo fuera de lo normal, su primer instinto será ponerse a salvo (ya sea de un tropezón, un choque o incluso un posible robo de quien pasa por el lado), pero lo curioso es que para lograr esto debe, en cierta manera, cooperar con la otra persona que le ha llamado la atención.
Con todo, tenemos a grandes rasgos una conducta cooperativa basada en motivos egoístas.
El Cofre de Marty Jones
El lugar para guardar las cosas pequeñas, pero importantes. (Cualquier relación del título con el boxeador retirado es mera coincidencia)
Thursday, December 17, 2015
Tuesday, November 24, 2015
Cómo (tal vez) conseguir información honesta de tus candidatos
En las elecciones Fech (por nombrar la que es atingente. Lo que sigue se aplica a cualquier tipo de proceso eleccionario) es clara la regla de los Tricel que prohíbe hacer campaña durante los días en que estén abiertos las urnas. Hasta ahí, perogrulladas. Pero, ¿qué se entiende y define como "campaña"? Esta definición es clave para sujetar a los candidatos en circunstancias muy específicas a ciertas reglas institucionales que generan, sin querer queriendo, un resultado moral. Supongamos que soy estudiante de intercambio (por ejemplo, de Barcelona), y para las elecciones que tenían lugar a principios de la semana no se alcanzó el quórum necesario. En contextos como éste, es usual que los lacayos de los colectivos políticos (todos, no se hagan los giles) desplieguen las más variopintas estrategias para poder inflar la participación y, mal que mal, es una práctica que termina por ser tolerada si no legitimada (admitámoslo, los Tricel prefieren estar en los pastos tomando chelas o fumando porros que estar con la ardua pero honorable tarea de vigilar las elecciones). Supongamos entonces, que uno de esos lacayos se acerca a mí, estudiante de intercambio, en un desesperado intento por conseguir un papel marcado de alguien que no tiene idea (si se pasa de baboso) de lo que está pasando en la universidad a la que va. Si este estudiante de intercambio es lo suficientemente ingenioso, y suponiendo que no tenga simpatías de antemano con ningún colectivo (por eso el hecho de que sea "de intercambio" cae de cajón), puede pedir que le informen sobre las propuestas específicas que propone cada candidato. Dependiendo de lo que se entienda por "campaña" (al menos yo la entiendo como la autopromoción con toda algarabía y jolgorio que promete que la persona que se lanza a un escaño, poco menos, va a salvar al mundo), la información que por la mencionada regla del Tricel se debe entregar debe evitar tener esos tintes de mundo de fantasía. Sólo las propuestas puras y duras de lo que realmente ofrece el candidato.
Se ha puesto el ejemplo del estudiante de intercambio en un contexto de falta de quórum para magnificar las cosas y darles un tono sencillo y ameno, pero si mi definición de "campaña" es correcta (o por lo menos, parecida a lo que planteo, porque admito que soy un ser falible), la coerción que describí puede ser ejercida hasta en procesos electorales normales. Lo curioso de la reflexión es que, en principio, la información que entrega el lacayo (aunque también puede ser el candidato, si es lo suficientemente car'e raja) se ciñe por las reglas que el diseño institucional fijó, pero el resultado tiene implicancias morales: una ilustración sincera hacia el futuro elector comprometida con el entendimiento cabal de éste. Lo estoy ensalzando mucho, pero la lógica de lo que quiero decir se entiende.
Por cierto, si es que la definición de "campaña" que maneja el Tricel prohíbe toda forma de información de un candidato o los miembros de sus colectivos políticos, alianzas, coaliciones, sectas, orgías, etc. hacia los potenciales electores o a cualquier persona que pueda ser instrumentalizada para entregar su voto, yo personalmente me pasaría por la raja con gusto el contenido exacto de toda mi reflexión y doy mi consentimiento expreso para que cualquier otra persona también lo haga.
Se ha puesto el ejemplo del estudiante de intercambio en un contexto de falta de quórum para magnificar las cosas y darles un tono sencillo y ameno, pero si mi definición de "campaña" es correcta (o por lo menos, parecida a lo que planteo, porque admito que soy un ser falible), la coerción que describí puede ser ejercida hasta en procesos electorales normales. Lo curioso de la reflexión es que, en principio, la información que entrega el lacayo (aunque también puede ser el candidato, si es lo suficientemente car'e raja) se ciñe por las reglas que el diseño institucional fijó, pero el resultado tiene implicancias morales: una ilustración sincera hacia el futuro elector comprometida con el entendimiento cabal de éste. Lo estoy ensalzando mucho, pero la lógica de lo que quiero decir se entiende.
Por cierto, si es que la definición de "campaña" que maneja el Tricel prohíbe toda forma de información de un candidato o los miembros de sus colectivos políticos, alianzas, coaliciones, sectas, orgías, etc. hacia los potenciales electores o a cualquier persona que pueda ser instrumentalizada para entregar su voto, yo personalmente me pasaría por la raja con gusto el contenido exacto de toda mi reflexión y doy mi consentimiento expreso para que cualquier otra persona también lo haga.
Sunday, June 14, 2015
Sobre la crisis del SEMDA
El 2 de junio de 2015, una funcionaria del SEMDA del campus Juan Gómez Millas relató los ejes de la problemática que arrastra este servicio desde hace varios años. Esto complementado con algo de revisión en Internet da origen a las palabras escritas a continuación.
El Servicio Médico y Dental de la Universidad de Chile continúa en una crisis financiera que la tiene al borde de su cierre. El primer punto importante a este respecto y que da inicio al agujero financiero permanente de este servicio es el déficit de 1800 millones de la VAEC, organismo creado recientemente y que desde su origen va aparejado a una deuda de más de 6000 millones. Como el SEMDA recibe su presupuesto de esta entidad, es claro que tendería a una precarización en términos de infraestructura, equipamiento y dotación de personal. Y la problemática es transversal a las sedes de campus y al SEMDA central. El servicio se ha visto obligado a cobrar por las atenciones y a generar largas listas de espera producto de la tramitación que se necesita para atenderse en una especialidad. La respuesta de rectoría ante el problema presupuestario fue sólo una inyección de 125 millones de pesos (el cual, sin embargo, ya se había anunciado antes de que los trabajadores del SEMDA iniciaran su paro el 2015).
Por otra parte, las especialidades de ginecología, oftalmología, traumatología y dermatología fueron removidas por el SEREMI de salud, así como otros servicios, el año 2013. A esto se suma la inestabilidad de los trabajadores del SEMDA dado que un 80% trabaja a contrata y hay casos en que se remunera distinto por cumplir una misma función; de hecho, a principios de abril de 2015, todos los funcionarios se enteraron que quienes trabajaban con este régimen de contrato iban a ser finiquitados el 30 de abril, sin aviso previo. Cabe destacar que tanto los funcionarios a contrata como los de planta ganan menos que los funcionarios de salud públicos.
Toda esta situación contrasta fuertemente con lo que era el SEMDA en sus inicios: un servicio gratuito para todos los estudiantes de la universidad. De hecho, antes de la dictadura, el monto a pagar de la matrícula era destinado íntegramente al servicio. Luego, el año 1985 y a raíz de una movilización estudiantil, se firmó un convenio que restituía su carácter gratuito. A pesar de esto, los servicios que se ofrecen son cada vez menos dadas las carencias económicas del SEMDA.
Pero como han sabido algunos estudiantes de la Chile, ni con una movilización extendida de los funcionarios se logra un avance estructural real. Al parecer las mismas autoridades le han quitado el peso al problema, ya que, como cuenta una funcionaria movilizada del SEMDA, ni siquiera asisten a las reuniones agendadas con el fin de avanzar en una solución conjunta. Lo más grave es que, atisbándose en el futuro la reforma educacional para la educación superior, la Universidad no ha considerado en su planificación del presupuesto al SEMDA, lo que despierta la sensación de que el servicio está muy próximo a su fin.
(Para la información de las demandas tanto de los funcionarios como de los estudiantes, véase el siguiente prezi: http://cargocollective.com/ceduch/Bienestar).
- fondo marco será concursable entre facultades
Saturday, June 13, 2015
Datos interesantes de financiamiento de la Uchile
§ En su cuenta pública del 2015, Bachelet anunció sus propuestas encaminadas a lograr la gratuidad en la educación (https://www.youtube.com/watch?v=KvrMzygDb-Q). Para el caso específico de la educación superior, mencionó que a la fecha se estaba avanzando en una ampliación del 16% del fondo disponible para aquellas becas enfocadas al 70% de los estudiantes chilenos con problemas para financiar sus estudios (12:33). Claramente esto perpetúa el papel asistencialista que el Estado ha venido ejerciendo en la educación en lugar de tomar las riendas en este asunto. Cabe mencionar que la ampliación de ese fondo sigue dejando una incógnita respecto a la ampliación del acceso (¿se darán mayor cantidad de becas que cubran menos arancel o se darán pocas becas que cubran casi su totalidad?). Llevando el asunto a la especificidad de la Uchile, se puede deducir que la mencionada medida no va de ninguna manera encaminada a solventar el déficit económico que tiene la universidad y no contribuiría significativamente en una inyección de recursos de parte del Estado (y eso que la Uchile es una universidad "pública"...) si se piensa que ese 16% se tiene que distribuir entre algunas de las 89 instituciones de educación superior acreditadas a la fecha (https://www.cnachile.cl/Paginas/buscador-avanzado.aspx).
Por otro lado, Bachelet proyectó que a partir del 2016 se aseguraría que el 60% de los estudiantes pobres de CFTs e IPs acreditados y sin fines de lucro y a universidades del CRUCH tengan educación gratis sin beca ni crédito (12:59). Esto se acompañaría con la creación de 2 nuevas universidades estatales en la VI región y la XI región y de una red de CFTs públicos vinculadas a las universidades estatales (14:41). El problema aquí radica en que una buena parte de los CFTs e IPs no están acreditados (y a ellos tienden a ir los estudiantes de menos recursos dado lo cortas que son las carreras, posibilitándoles una rápida salida al mercado de trabajo), por lo que las personas que acudan a estas instituciones en específico quedan a la deriva. Pero si consideramos el caso de las universidades del CRUCH (dentro de ellas la Uchile), no cabe duda que para apuntar hacia la gratuidad es necesaria la progresiva reducción del arancel. Si se hace efectivo el inicio del plan para el próximo año, las universidades recibirán menos ingresos por concepto del arancel, reduciendo sostenidamente su presupuesto. Si ya en el caso de la Uchile, que tiene un déficit presupuestario importante, resulta incierto el panorama con esta medida, ¿qué sucedería con las universidades privadas del CRUCH, y más aún, con los CFTs e IPs que también avancen a la gratuidad, considerando que una muy pequeña parte (o a veces ninguna) de su presupuesto viene de ingresos estatales? Obviamente el dilema está ahí en la privatización de dichas instituciones, pero eso es harina de un costal más grande...
§ En la presentación que se hizo del presupuesto de FACSO, se pudo constatar que el ingreso líquido de la facultad es de 100.000 millones de pesos, monto que en un 80% está compuesto por becas provenientes del nivel central (es decir, de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, o VAEC).
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